Un deportista con estilo

No era sólo el qué y el cómo a menudo Stirling Moss ganó – 212 victorias de 529 razas, no incluyendo los sprints, hillclimbs o la velocidad de los intentos de récord, que es un infierno de una tasa de paro–, sino también su sentido del estilo, la gracia y la incuestionable sentido de fair play. Similar a Pelé, George Best y Muhammad Ali, Moss fue un artista en su pico, con la que tranquilo, recto-armado de la pose y omnipresente Herbert Johnson casco de la creación de un perfil inconfundible.

Como todos los hitos deportivos, Moss parecía tener más tiempo que otros – y quizá por eso fue capaz de onda para el público que adora incluso cuando se conduce en el límite. “Ellos esperan de ti, muchacho,” decía. Este fue un verdadero caballero conductor en cada sentido (aparte de la que se utiliza para cortésmente describir a alguien que es lento).

Tan difíciles que vienen

Como profesional, Moss fue muy por delante de su tiempo en términos de actitud y de enfoque. Siempre consciente de su propio valor, corrió a hacer una vida, y eso significaba que las carreras de prácticamente todos los fines de semana. Si él no estaba conduciendo, él no era ganar, que es en parte por qué Moss llevó mucho – Cooper y Kieft, HWM y BRM, Jaguar y Aston Martin, Maserati y Mercedes-Benz, Lotus y Vanwall, Ferrari y rayo de sol y en y en. Pero su asombrosa versatilidad también fue impulsado por un sentido de la aventura y la técnica de la curiosidad. El 205th de su 212 gana, en septiembre de 1961, entró en el único Ferguson P99 en la no-campeonato de Oulton Park de la Copa de Oro que aún sigue siendo la única victoria para una tracción en las cuatro ruedas coche de F1.

Como cualquier profundamente competitivo persona, Moss fue siempre caliente para que nada de lo que podría darle una ventaja, y abrazó el espíritu de los pioneros. Ya en 1952, se convirtió en el primero en ganar en un vehículo equipado con frenos de disco: un Jaguar C-Type en un 50-lapper en Reims. Luego, en 1957, se encerró a sí mismo en un espacio-edad dispositivo, el MG EX181, para cruzar la Bonneville Salt Flats en 245mph – a la altura de su trayectoria en F1.

Sí, estaba motivado por el dinero (y, no lo olvidemos, la persecución de ‘crumpet’, como nos recordaba con alegría), pero hay mucho más en Moss. ¿Por qué otra razón iba a poner a sí mismo a través de los seis días Coupés des Alpes, cruzando el 31 de picos más altos de Europa, la conducción de las 24 horas de sólidos y de salir de sí mismo sacudido hasta el punto de colapso nervioso? Una semana más tarde, él estaría de carreras en el gran Premio de Gran bretaña.

El Niño, como era cariñosamente conocido, había resistencia nace de un alto nivel de naturales de aptitud física y mental y de la fortaleza, que estaba fuera de la escala. Cuando él se cayó de la elevación del eje en su notable, auto-concibe casa de Londres en 2010 – a la edad de 80 – fue Stirling ladrando órdenes a su angustiada familia por encima de él y le dice a mantener la calma. Él rompió los dos tobillos y dañado cuatro vértebras – pero un año más tarde regresó a histórico de carreras en su amado Osca coche de los deportes. Que otra cosa pero Stirling?