Hay quienes creen que Charles Leclerc ritmo, autodesprecio y la humildad están moviendo delante de Max Verstappen como la F1 la próxima generación de estrellas.

Verstappen detractores señalan su rendimiento en México. En pole provisional después de su primera Q3 ejecutar, nadie había mejorado en su regazo cuando Valtteri Bottas se estrelló en el último rincón, llevando a cabo banderas amarillas.

Las reglas dictan que en estas circunstancias, el conductor deberá reducir la velocidad de forma demostrable. Max, aunque, mejoró su tiempo de vuelta. El resultado era predecible: una de tres pena de cuadrícula de lugar.

Entonces él se ahorcó en la post-conferencia de prensa de clasificación. Hizo frenar? “No se parecía a él, lo hice?” ¿Por qué no se ralentizar? “Sabemos lo que estamos haciendo…” Se golpeó de la arrogancia, como si las reglas no se aplican a él.

Luego, con el coche más rápido, trató de ganar la carrera en la primera curva, golpe de Hamilton, y terminó más de un minuto por detrás en una carrera-coche ganador.

Max no puede hacer mal a los ojos de la F1 a los fans, que votaron por él “Conductor de el Día”. De nuevo. Todo lo que tiene que hacer, parece, es presentarse… A muchos en el paddock, aunque, Muppet del fin de Semana fue el más apropiado.